EMPLAZAMIENTO
Estamos en un momento en el que coste de la construcción ha aumentado mucho. De repente recibo una llamada del alcalde de Beires: me trae un encargo de una pequeña vivienda para su familia. Nos reunimos y me entrega un papel cuadriculado con el diseño de la planta.
En mi primera aproximación descubrí el gran protagonismo que la pesca le había otorgado a la ciudad. Una gran llanura caracterizada por los constantes vientos del sur.
Días después, fuimos a visitar el terreno en cuestión, lo que supuso un gran descontento para mí. Se trataba de una parcela rectangular rodeada de espacios sin sentido alrededor, que no permitían relacionarse con las construcciones colindantes
Días después, fuimos a visitar el terreno en cuestión, lo que supuso un gran descontento para mí. Se trataba de una parcela rectangular rodeada de espacios sin sentido alrededor, que no permitían relacionarse con las construcciones colindantes
Hablando con mis clientes descubrí su gusto por las casas en torno a un patio, concretamente estaban fascinados por la Casa Rocha Ribeiro. Sin embargo, esto era incompatible con las dimensiones de la parcela y la falta de vegetación.
A pesar de mis dudas respecto a la construcción de la vivienda, decidí llevar a cabo el proyecto y diseñé la casa conforme a los gustos de los clientes.
Llevaba mucho tiempo haciendo lo mismo: un pequeño paraíso en torno a un patio. Pero esta vez quería cambiar, era hora de no pensar de forma tan egoísta y orientar el proyecto hacia el exterior, relacionándolo con la calle de forma directa.
Estaba frustrado, no quería que mi diseño fuese igual que el resto de las casas. Solo quería acabar con todo ¡BOOM! De repente se me ocurrió partir de un cubo y hacer explotar una bomba en una de sus esquinas... y ahí ubicar el patio.





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